jueves 22 de mayo de 2008

CAMINO DE SANTIAGO. ETAPA 2 (6). Zubiri - Estella

CRUCES DE CAMINOS

Uterga. Bello vocablo para un peregrino en bici sediento con el culo hecho trizas por un sillín de una bici que no ha parado de botar en los últimos kilómetros. Desde la paz del asfalto, mirada atrás para ver el Camino que ha quedado atrás, con la sierra al fondo.

Aquí habrá algún monumento y tal, pero yo lo que busco de forma urgente es una fuente. ¡Y la hallo! Bebo un poco de agua mientras charlo con un alemán de Phorzheim y un...¡australiano! que van haciendo el camino. Tras un rato me comentan que arriba hay otra fuente aún mas rica. ¿Si? pues allá voy. La encuentro y justo cuando voy a beber me dice un lugareño que la de abajo es más rica porque sale directamente del manantial mientras en la que estoy va tratada con nosequé.

Y aquí estoy yo, en mitad de Uterga, con una fuente a cada lado de mí. En una me mira un lugareño pensando "Pero a que espera este para beber" y en la otra me miran los peregrinos con cara de estar pensando "¿y porque no bebe éste tio ya?". Vaya, un cruce de caminos. Hay que tomar una decisión. La situación es realmente absurda: yo en medio y los únicos 3 seres humanos aparte mía en el pueblo mirándome atentamente para ver donde coño voy a beber. Pensando, pensando.... me fio más del lugareño. Me voy otra vez a la fuente del principio, y allí, finalmente me doy un festín acuático. Cuando, al rato, alcanzo al alemán y al australiano las paso realmente canutas para explicarles que un lugareño me ha dicho que la de abajo era más rica porque sale directamente del manantial mientras que en la otra va tratada con nosequé....¡en inglés! ¿Y como se dice nosequé en inglés? ¿Idontknowwhat?

Tras esto, un vistazo a la Iglesia de la Asunción, y hacia adelante, que El Perdón me ha destrozado todas las previsiones horarias.


El siguiente paso es un pueblecito llamado Muruzábal. Una senda estrechita con mucho encanto me lleva hasta él.


En este pueblo, que es bonito, veo la Iglesia de San Esteban y su arco...


...¡y me cambio de camino!

¿Se ha vuelto loco el autor de este relato?

No, porque me encuentro a poco más de 2 kms. del punto en que confluyen el Camino Navarro que llevo ahora con el Camino Aragonés, que viene desde Francia por Somport y Jaca. Así que voy a coger un desvío que alarga un par de kilómetros el recorrido para saltar al Camino Aragonés y allí poder visitar el precioso templo de Eunate. Nuevo cruce de caminos, nueva decisión: ¿ver Eunate? Ya te digo.... ésta era muy fácil, ¿eh?

Desvío y decisión tomada, un camino mitad asfaltado mitad terrizo me lleva directo al Templo de Nuestra Señora de Eunate.


Es un edificio que la investigación histórica no ha sabido concretar su origen con certeza (¿hospital?, ¿templo?).

Foto del Interior


Arcada que rodea el edificio....y mi bici al fondo (muuy al fondo)


¡Puf! Se me está haciendo tardísimo.... ¡¡Y Aún NO he comido!! Aquí daré cuenta de embutidos que compramos dos días antes, cuando subíamos a Francia en coche. Con este hambre, al estómago le vale todo.

Y venga, rápido para la bici.... Pero ahora por el Camino Aragonés buscando otro punto mítico del camino... Puente la Reina.

Pero antes, tengo que atravesar Óbanos, pueblo que no sabía yo que era tan bonito y me sorprendió muy gratamente por lo inesperado. Como muestra de ello, su Iglesia de San Juan Bautista.


Justo al hacer la foto me encuentro con un peregrino (a pie) al que había visto... subiendo El Perdón. Al principio de la subida lo adelanté, pero comenzó aquello a ponerse infernal me pasó él a mí, y es que vaya paso que llevaba. Coincidimos en la entrada a Uterga. Yo ya después me desvié a Eunate. Y aquí, 11 kms después nos volvemos a cruzar. Que manera de caminar. O yo vaya manera de ir lento. O quizás ambas cosas a la vez. Nos saludamos y seguimos el Camino. Ya no coincidimos más.

Y muy cerquita, está ya Puente La Reina, que aparte de ser conocida por el puente que le da nombre, también lo es por ser el punto donde "se unen los caminos, y desde aquí todos los caminos a Santiago se hacen uno solo"

... aunque es un tema un poco polémico este...ya que la convergencia parecería que está mas cerquita de Óbanos, que de hecho lo pasas por los dos caminos... bueno, ejem, no he dicho nada, que yo siempre he escuchado que los caminos se unen en Puente la Reina...



Nuevo cruce de camino, pero la decisión a tomar es única. Ya no hay camino navarro, ni camino aragonés. Ante mí, y siempre al oeste, aparece lo que se denomina ya de forma unívoca EL CAMINO FRANCÉS A SANTIAGO.

sábado 19 de abril de 2008

CAMINO DE SANTIAGO. ETAPA 2 (5). Zubiri - Estella

PERDONADO DE POR VIDA

Atención, señor peregrino, pregunta: ¿Me podría decir un monte en el Camino de Santiago cuyo ascenso sea temido por su dureza por los peregrinos?

La mayoría respondería el monte más mítico del Camino: El Cebreiro. Algunos que vengan desde lejos quizás respondieran los collados la ruta de Napoleón, o a lo mejor los Montes de Oca,.... o el Monte Irago, con la Cruz de Ferro. Pero, jolines, ¿porqué ante eso casi nunca se escucha del Alto de El Perdón? Yo puedo afirmar sin temor a equivocarme que es el paso que más me ha hecho sufrir en el Camino. Es, sin duda, el paso más infravalorado de la ruta jacobea principal.

Mi calvario comienza justo al salir de Pamplona, cuando reparo que se me ha olvidado llenar el bidón de agua. Mal empezamos. Bueno, aún me queda Cizur Menor antes de llegar a pie de puerto...... Pero si allí hay fuente, yo no la vi.

Justo al salir de Cizur Menor, comienzan las primeras rampas, algunas bastante duras. Ayyyy, agüita, ¿donde hay agüita?....


Sigo mi ascensión, cada vez más lenta, penosa y especialmente, sedienta. Hasta el punto de que pongo pie a tierra. Monto y desmonto alternativamente, pero cada vez estoy más tiempo andando, contra toda intención inicial. Grandes pendientes, la bici a cuestas en algunos tramos y encima conforme más arriba estoy más incómoda es la superficie. Los peregrinos que van a pie empiezan a adelantarme.

Aunque no disfruto nada de ellos (ni fotos tengo) la ascensión tiene algunos parajes bonitos (por ejemplo, un poco antes de Zariquiegui) Ni foto saqué de ellos. Por cierto, he leído por ahí que Txumari, el del programa de la botica, frecuenta estos parajes buscando plantas. Testimonios aseguran que es muy majete.

Sigo para arriba....¡que sed! Tengo un bote de Aquarius pero lo tengo en la reserva para cuando corone. Hay algunos cuestones impresionantes (para ir empujando la bici). Me he convertido en un peregrino a pie más, eso si, con una mochila inmensa en forma de bici. Menos mal que al menos rueda sola. En una de mis paradas/lamentaciones...¡Veo en mi guia que hay una fuente cerca de coronar! Pero cuando llego, es un hilillo de agua que no me inspira mucha confianza. Mi gozo en un pozo. P'alante.

Hace muchísimo viento, y por eso en esta zona se ha instalado un parque eólico de proporciones descomunales. Mi velocidad de avance es tan penosamente lenta que el viento no me influye en nada. Ni a favor ni en contra.




Lo estoy pasando tan chungo, que durante varíos días, cada vez que vea un molino eólico, se me estremecerá el cuerpo.

¡Y....por fin! ¡Aaaarribaaaaaaaa!

Lo primero, tomarme la lata de Aquarius......¡de un trago y estrujándola!

Lo segundo, fotito del curioso conjunto escultórico que hay en la cima, que simboliza un grupo de peregrinos.


Están luchando contra el viento, claro.

Se me ha ido hora y media en subir, y ya son las tres de la tarde. Ahora, a disfrutar de la bajadita....

La bajadita es aun peor que la subidita. El terreno está formado por cantos redondos al estilo de los de rio y, a veces, es complicado mantener el equilibrio andando, así que imagínense en bici. La bajada la hago mitad andando, mitad de pie encima de la bici, a 3 por hora, zigzageando, buscando los escasos palmos planos posibles. Un infierno. Dolor de manos al apretar los frenos, dolor en las palmas de la presión contra las manetas, dolor de rodillas al andar por luchar contra la pendiente. Derrapes, resbalones....Piedras redondas al estilo rio que parecen asentadas de forma firme, pero que cuando las pisas no lo están ni mucho menos. La cortita bajada me lleva más de media hora...Casi las cuatro. Hoy no como. Por lo menos, en un restaurante o sitio decente.

El camino se pone llano,...¡por fín! El firme sigue siendo de tierra, y aunque ya no es tan infernal, estoy frito por dejar de botar un ratito. Y de pronto, ¡Uterga! aparece ante mí. Lo primero que requiere su atención por mi parte es sobre todo su precioso.....¡asfalto!

miércoles 9 de abril de 2008

CAMINO DE SANTIAGO. ETAPA 2 (4). Zubiri - Estella

LA DULCE TRAVESÍA DE PAMPLONA

Hay ciertos tramos del Camino en los que debería haber una cortinilla y un comité de bienvenida que te dijera: "Bienvenido a...." mientras suenan trompetas. Y es que hay zonas que son auténticamente maravillosas. Ya he pasado en este día y pico algunas, y otras más que vendrán despues, pero la que nos ocupa ahora es la entrada a Pamplona.

Cruzo el puente de la Trinidad de Arre (por 2ª vez) y entro en Villava (por 2ª vez también).


Villava es mundialmente conocida por ser la ciudad del a mi juicio el más grande deportista que ha dado España: Don Miguel Induráin. Voy por su calle principal, y de pronto, un gran gentío se concentra ante mí. ¡Están en fiestas! Me meto en todo el cogollo...y resulta que hay una especie de "capea urbana"



mi pobre bici ajena a todo apoyada en el burladero...


Tras un rato por allí sigo hacia adelante, pero el Camino está cortado por el "coso taurino", así que tengo que coger un desvío. Retomo la calle principal, y entonces está semicortada por obras, pero puedo pasar entre las montañas de arena. Justo en este momento...¡zas! algo se desliza entre mi dedo anular derecho y cae....¡Cojones! ¡La alianza! ¡Se me ha caido la alianza al suelo! Sudando frío y con el corazón a 300 por hora, la encuentro entre la arena. ¡Menos mal! ¡Menos mal!

Aún con la sensación de escalofrío y el susto en el cuerpo, entro en Burlada. No se cuando, porque está absolutamente pegada a Villava. Allí veo el Palacete de Uranga.


Salgo de Burlada y sigo acercándome a Pamplona, aunque la sensación de que ya estoy en ella la llevo desde hace algunos kilómetros. Igual al peregrino de a pie se le hace un poco pesada la entrada. A mi no se me hizo, y además es una entrada bastante bonita para ser una gran ciudad, cuando lo habitual es todo lo contrario (ya habrá tiempo para atravesar polígonos
camino de Burgos). Una agradable carreterita me deja en el Puente de la Magdalena, entrada oficial de Pamplona.


¡Pamplona, aquí estoy!


En ese momento caigo en que en apenas día y medio ya he visto cuatro puentes chulísimos: Zubiri, Irotz, Trinidad de Arre y ahora La Magdalena.

En cinco minutos + 1 semáforo ya estoy en las murallas de Pamplona...

...que me dejan (previo cuestón) en el Portal de Francia, también conocido como de Zumalacárregui.


Le pienso dedicar un ratito a recorrer Pamplona en bici, haciendo un alto en el Camino (literalmente). Por cierto, que es supercómodo ver ciudades en bici, ya que las ves muy rápido. O por los menos las que son más o menos planitas....

Mi primer desvío me lleva a visitar la conocidísima Calle de la Estafeta, mítico enclave de los Sanfermines




y su vecina Plaza del Castillo


Vuelta hacia atrás y a subir un poco buscando la Catedral, alejándome del trazado del Camino. No es de lo mejor de Pamplona, la verdad.


Vuelvo al Camino, avanzo un poco por él, y me planto en el Ayuntamiento, que es una auténtica maravilla.


Y ya, para despedirme de Pamplona, visito el Parque de la Ciudadela, que el Camino atraviesa. La salida de Pamplona es tan agradecida como la entrada y la travesía.


En un banquito me siento a tomar frutos secos. Tras reponerme le echo un vistazo a la Ciudadela, también bastante bonita.



Miro el reloj. 13 horas. Echo cuentas y pienso..."Bueno, a las tres igual ya he pasado El Perdón y puedo comer tras el puerto"... Estaba a punto de cometer mi primer error de planificación del Camino. El Alto de Perdón me esperaba...

lunes 31 de marzo de 2008

CAMINO DE SANTIAGO. ETAPA 2 (3). Zubiri - Estella

CROSS DE ORIENTACIÓN

Resulta que he decidido salirme de la carretera justo en el momento en que el Camino es una angosta senda de firme altamente irregular. Voy tan lento que los peregrinos cachondos que no eran cachondos me van dejando cada vez más atrás. No es plan de ir pegando carreras, pero cuando te percatas de que el avance es tan lento y la etapa tan larga no puedes evitar agobiarte un poco. Tras varios centenares de metros observo que el paseo fluvial que antes vi discurre en paralelo unos metros más abajo...y su atractivo firme de cemento plano planísimo me está llamando. Me tiro ladera abajo (con la bici al hombro, claro) y me cambio de carril. Velocidad y estabilidad. Pero justo a partir de entonces, empiezan lentamente a separarse (claro, no podía ser de otra forma, la Ley de Murphy en versión jacobea) hasta que el Camino se pierde a la derecha, tanto que lo pierdo de vista. Justo cuando me estoy empezando a poner nervioso, el paseo gira 90º y pilla dirección al Camino (que no llego a visualizar) y a la carretera, cruza esta por debajo y asciende hasta otro cruce. Por allí pasan en ese momento los peregrinos cachondos.

No se de donde ha salido el Camino pero el caso es que lo he encontrado. Justo ahí se dirige a una escarpada montaña, que yo, gracias a los conocimientos previos adquiridos en Internet, se que debo evitar por una carretera. También se que Trinidad de Arre desde aquí no esta muy bien señalizado así que me dispongo a sacar el GPS (ay, estos peregrinos del Siglo XXI) para que me lleve. Justo en este momento, se me acerca un chaval paseando en bici y me pregunta si me he perdido. Le cuento mi plan y me dice, "ah, vale. Tienes que tirar por el paseo hacia adelante hasta un cruce y tomar dirección Arre, pero no llegues hasta Arre, ya que Trinidad de Arre no está en Arre, sino en Villava, lo que pasa es que es término de Arre, pero casi que se debería llamar Trinidad de Villava". No se que cara de panoli desorientado debí de poner que el chaval me dijo, "yo voy por el paseo, si quieres te acompaño hasta el cruce". Y así nos fuimos, de cháchara y contándonos un poco nuestras historias. Él era de Pamplona, y salía por allí a dar paseos con la bici y tal. Me contó que el paseo era muy usado por los Pamplonicas como desparrame ciclista y pedestre en los fines de semana. Y dándole al palique, llegó el cruce, me lo indicó y me despedí de él. ¡Muchas gracias, hombre! ¡Muy amable!

Y allí tomo la carretera dirección Arre, esa que tengo que dejar antes de llegar a Arre......pero llego a Arre. Óle. Allí vuelvo a preguntar y me dicen que tire hacia atrás pero por un caminillo que va por debajo de la carretera. Sigo un kilómetro o así, vuelvo a preguntar a un señor que pasaba por allí y en esta última ocasión me dan la típica frustrante respuesta de "Pero, si la tienes ahí delante, hombre!!" que me dice mientras señala con el dedo un gran edificio a escasos metros nuestra. Con el ego de la orientación por los suelos, llego al puente de Trinidad de Arre, pero por el lado contrario al sentido del Camino. Es decir, por donde se sale. Así que lo cruzo mirando al infinito para que el impacto sea mayor, media vuelta....y ¡zas! La Trinidad de Arre/Villava y su puente están ante mí.

miércoles 26 de marzo de 2008

CAMINO DE SANTIAGO. ETAPA 2 (2). Zubiri - Estella

EL PEREGRINO DISFRUTÓN

He aquí la instantánea de un peregrino en bicicleta disfrutón que acaba de encontrarse con sus colegas de peregrinación.

Por desgracia, esta era ya mi despedida de Las Hadas y del Protegedor de Las Hadas. Nos deseamos buena suerte (o Buen Camino, como se dice ahora... ya hablaré yo del invento éste del "Buen Camino") y cada uno, al ritmo que le permitía su locomocíon (o autolocomoción, mejor dicho), continuamos nuestro Camino.

El mío en concreto me llevaba por una estrechita senda....

...que me deja en Larrasoaña, a la que no se llega a entrar, ya que se queda a mano "p'atrás"

Esta zona es bastante agradecida, ya que es de una gran belleza natural, además de llevadera en bici porque el desnivel es ligeramente favorable y el suelo está seco y firme. Pero en una pequeña bajadita hay un cambio de rasante que deja justo a los pies de una....¡escalera! ¡Vaya frenazo! Me fijo en mi marca en el suelo y junto a la mía hay de más ciclistas que se han llevado el mismo susto que yo. Compañero peregrino en bici: ¡Cuidado en esta zona!

Una vez recuperado el susto de la escalera (que por cierto, era una serie iiiiiinterminable de escaloncitos separados 2 ó 3 metros entre sí) llego a una zona en la que hay que parar para abrir y cerrar los portillos que se cruzan en el camino.

Suelen ser zonas privadas que se han cedido al Camino y que se deben cerrar para que no se escape el ganado. En la parte final del Camino no es nada común, pero a 700 kilómetros de Santiago, y en otros caminos como por ejemplo la Vía de la Plata, sí, y bastante.

Esta zona de los portillos atraviesa un bucólico paraje adornado por el Río Arga a su vera derecha. Sin lugar a dudas, uno de los tramos más bonitos de todo el Camino de Santiago.

y yo creo que en esta época, todavía mas...

Llego a Zuriaín, y ahí decido volver a la carretera. Hago unos kilómetros y a la altura del cruce de Irotz, me vuelvo a salir buscando el camino de nuevo. En mi búsqueda me encuentro este bonito puente (de Hurgaitz, creo que se llama) en un curioso paraje, ya que de ahí parte un paseo fluvial que parece que llega hasta Pamplona. Sin embargo, éste no es el Camino.

Justo cuando estaba haciendo la foto, aparece un perro hacía mí. Menos mal que detrás venía el dueño pegando voces. Vaya mirada que le puse. ¿Tanto cuesta llevar los perros con bozal?

Me interno en la carretera hacia Irotz buscando el Camino, y al poco me encuentro un trío de peregrinos a contrapelo mía.

- "Perdone, ¿el Camino, por favor?", les pregunto.

- "¿Hacia Santiago o Hacia Roncesvalles?", me preguntan ellos

- "Mira tú que pandillita de cachondos que me he encontrado", pienso.

- "Hacia Santiago, aún no me ha cundido tanto", digo, intentando devolver diplomáticamente la supuesta ironía.

- "Pues vas al revés, tienes que dar la vuelta", dicen, de forma simultánea a mi pensamiento de "ooops, pues no era ironía."

- "¡Gracias!"

Pues igual no erán tan cachondos, oiga.

Me doy media vuelta, y a los pocos metros encuentro la flecha amarilla que me había saltado un rato antes por mirar embobado el puente y el paseo fluvial.

viernes 21 de marzo de 2008

CAMINO DE SANTIAGO. ETAPA 2 (1). Zubiri - Estella

FABRICANDO LA SEGUNDA ETAPA

Noche cerrada en Zubiri. En nuestra pensión, los 6 peregrinos que en ella han dormido realizan al unísono con los que se encuentran justo enfrente, los del albergue, la rutinaria tarea de recoger todo, introducirlo en mochilas/alforjas, e iniciar la etapa.

Nosotros vamos con calma. Todavía de noche, entramos en el albergue que está justo al lado, algunos sellan y nos metemos en un bar que hay doblando la esquina. Café, Tostadas, y provisiones para el camino: chocolate y un aquarius que unas cuantas horas mas tarde me parecerá oro líquido mientras lo beba con ansia.

Terminamos de desayunar y sigue siendo de noche. Los peregrinos a pie, mi suegro, las hadas y el protegedor de las hadas parten hacia Pamplona. Yo, que pretendo llegar a Estella, todavía hago un poco de tiempo charlando un rato con la dueña del hostal y dedicándome a ver Zubiri. Que se ve rápido, no obstante. Su interés turístico reside principalmente en el bonito Puente de la Rabia.


Vista desde lo alto...


La historia dice que en este puente había un pilar que curaba la rabia a animales y humanos si se le daba vueltas alrededor. Parece que del pilar solo queda el agujero...


Y manos a la obra, o mejor dicho, pies a los pedales... Por delante casi 70 kms de mucho sube baja, puntos muy míticos del camino como Trinidad de Arre, Pamplona, Eunate o Puente la Reina, un puerto como El Perdón (que yo tenía demasiado infravalorado) y todo ello con el recuerdo en mis patas de los 4 puertos, con travesía de Pirineos incluída, del dia anterior.

Hoy voy dispuesto a salirme muy poco a la carretera, si el barro lo permite, y desde el principio me doy cuenta que me lo va a permitir. La salida de Zubiri se realiza por una senda muy agradable. Eso sí, metros llanos poquitos poquitos.


Al poco nos encontramos la enorme fábrica de Magnesitas de Navarra que hay que rodear incluso por terrenos de la propia fábrica (o algo así ponía un cartel)


No es que sea muy bonito precisamente, pero es un entorno curioso. En el Camino hay que atravesar corredoiras, bosques frondosos, ríos, ciudades riquísimas en patrimonio.... pero también polígonos industriales, factorías, urbanizaciones... pero con todo hay que disfrutar, y si no te provoca curiosidad en el entorno por el que vas ahora, puedes pensar que es un mero peaje para acceder a otro que te va a gustar mucho más.

Aún así yo encontré bastante curioso rodear la fábrica y atravesar terrenos que se utilizan para almacenaje de material y tal... Algo muy distinto desde luego.


Saliendo de la fábrica de allí me encontré esta escalera. Bajada de la bici y ¡alehop! unos cuantos escalones bici al hombro y otros cuantos de andar encorvado para ir bajando yo por la escalera y mi vehículo por el terraplén....


El último cachito lo bajé subido en la bici, suelto frenos y....joder, casi no me da el giro al dar la curva y me iba a comer el terraplén posterior.

Con el susto en el cuerpo aún, tomo esta senda enlosada...



En lo alto me esperaba primero la pequeña población de Ilarratz, luego la de Ezkirotz, y posteriormente el reencuentro con mi suegro, las hadas y el protegedor de las Hadas.

domingo 27 de enero de 2008

CAMINO DE SANTIAGO. ETAPA 1. Tras la etapa.


ZUBIRI

Zubiri no es que sea muy grande que digamos. La prueba es que mientras atravesaba el pueblo buscando el Puente de la Rabia, que está junto a la pensión... me salí de él. Media vuelta, y a preguntar por la pensión. Casualidades de la vida, voy justo a preguntarle al tío de la dueña, y mientras me está explicando, aparece mi suegro con un grupo de amigos que ha hecho durante la etapa.

Bueno, localizo por fín la Pensión (Usoa, bastante recomendable), me pego una grandiosa ducha, me cambio, llamadas varias, y...¡a cenar! Restaurante Gau Txori (también muy recomendable).

Allí compartimos mesa con un grupo de señoras catalanas que están haciendo el camino y a cuyo grupo denominan "Las Hadas del Camino". Con ellas va otro señor italiano que es el "protegedor" de las Hadas. Es la segunda vez que hacen juntos el camino. Mi suegro entabló conversación durante la etapa con ellos, y cuando llegaron a Zubiri, resulta que ellos cuatro y nosotros dos copábamos la pensión. Otra casualidad.

Pasamos una cena muy agradable, en la que todos contamos nuestras historias y experiencias durante la jornada. Cenando por estas tierras no puede faltar la verdurita, los filetes de ternera, el txakolí y por supuesto...¡El Pacharán!

¡Va por ustedes!