miércoles 6 de mayo de 2009

CAMINO DE SANTIAGO. ETAPA 4 (6). Navarrete - Belorado (vd quiso decir Grañón)


PURGATORIO


Grañón, La Rioja, seis de la tarde.

Pues va a ser que no. Hoy no he podido superar el desafio que me ha planteado el Camino. El viento frio de cara me ha ido desgastando poco a poco y al final, no se si ha fallado la cabeza, las piernas, o ambas cosas a la vez, pero no he podido aguantar el difícil pulso. Encima mi mente se ha empeñado en recordarme los kilómetros que tengo planificados para los dias posteriores y todos ellos acumulados en la mente han terminado de vaciar las piernas. KO.

O igual es que fisicamente no daba para más. Nunca había hecho 225 kilómetros por asfalto y tierra en 4 días por un perfil muy quebrado que incluyan varios puertos muy duros. ¿Me habré sobreestimado? Supongo que la respuesta a todo esto vendrá en dias venideros. Aquí, en Grañón, La Rioja, a las seis de la tarde, entre el cabreo y la decepción, no la voy a obtener.

Pues nada, a otra cosa, mariposa. El caso es que el Camino me ha frenado, ¿y donde lo ha hecho? Pues no en un lugar cualquiera. Yo en el momento de echar pie a tierra no lo sabía, pero resulta que Grañón es uno de los pueblos donde más intensamente se vive el Camino.... Faltaría mas. ¡No iba el Camino a dejarme tirado en un sitio cualquiera! Ahora iremos con Grañón. Primero, hay que arreglar el desaguisado, que mi suegro me espera en Belorado.

Llamo a mi suegro,.... y no me coje. Otra vez,......, y tampoco. ¡La batería! La tengo al mínimo. Como se me apague el móvil, ¡la he cagado! porque el menda lerenda no tiene fuerza para llegar a Belorado. Llamo a mi casa para que llamen a mi suegro....¡y no me cogen! Total, que al final le dejo el recado.... ¡al señor del hotel!. Más tranquilo, llaman de casa, les pido que localicen a mi suegro y al no conseguirlo llaman....¡al señor del hotel otra vez! Al final, por fin llama mi suegro, que resulta que anda por San Millán de la Cogolla saliendo del monasterio de Suso mientras va camino del de Yuso. Quedamos en que luego vendrá a por mi. OK. Encarrilado. Pues a por Grañón.

Para empezar, visita a la Iglesia de San Juan Bautista, del siglo XIV. Tiene un precioso retablo del XVI, el cual fotografié sin gran pulso.



Allí también hay una imponente pila bautismal, digna de merecer una visita.



Como a mi suegro, aun le quedaba un rato largo para llegar, me pateé el pueblo de cabo a rabo. Lo vi hasta desde las alturas:



Hay que hacer tiempo...Me fui al bar, donde estube hablando un largo rato con la encargada y con un grupo de peregrinas australianas.... ¡Mas australianos! ¡Tre-men-do! Luego otra vez a las calles de Grañón, buscando el albergue, que está situado en la parte de atrás de la Iglesia. De hecho, me costó localizarlo porque me decian "detrás de la Iglesia" y yo, pensando que era un edificio detrás de la Iglesia, miraba para todos lados menos ahí. No me esperaba una descripción tan al pie de la letra. Allí conocí a más gente, entre ellos un chico suizo que era el centro de atención con sus intentos de aprender español. El tio tenía arte, la verdad, y una gracia tremenda en sus intentos de pronunciar nuestro idioma. Los que estábamos allí nos partíamos de risa. Además, era un andarín bestial, y se pateaba etapas de 50 kilómetros. En dias siguientes lo vería en acción, y la verdad es que tenía una zancada espectacular.

Este albergue lleva hasta grandes extremos lo que seguramente represente la esencia de lo que es el Camino. La convivencia, y esa especie de "minimundo" que se forma alrededor del peregrino dia a dia, dando la sensación de que solo existen los escenarios por los que se camina y los compañeros de peregrinación, casi los mismos todos los días....un dia, y otro dia, y otro....Solo las llamadas telefónicas a los familiares te hacen salir un rato de esta especie de Matrix. Volviendo al albergue, la cena es totalmente comunitaria, preparada por todos, aportada por todos,... El hospitalero ejerce hasta el límite en su papel de acoger. Cuentan (yo no me percaté) de que allí hay una bandeja en el que pone algo así como "deja lo que puedas y toma lo que necesites". También se comenta que este albergue no se quiere promocionar, y que les gusta que el que llegue sea por interés manifiesto en ir allí, o a Grañón, o sencillamente que llegue a estos lares por mera casualidad. También se comenta que el pueblo entero ayudó a hacer el albergue. Yo, por mi parte, tuve la suerte de estar allí un buen rato viviendo algo que aun no había podido experimentar por culpa de haber elegido ir durmiendo en hostales.

Mi suegro llegó, me recogió y nos fuimos a Belorado. Llegada al hotel. Primera frase del encargado: "Pero, a ver, ¿quien es de la bici? ¿Ha llegado ya o sigue por ahí? ¿El suegro es usted? La chica que ha llamado...¿no viene con vds? ¿desde donde ha llamado?" "No, es mi mujer, es que ella estaba en casa" "Yo es que me he quedado sin fuerzas" "Yo estaba en Suso.." "Y en Yuso" "Bueno.... es una historia muy larga...."

Tras una ducha y buena cena rediseñé los tres días que me quedaban ya un poco en función de mi suegro, porque con mi pifia de hoy se nos habían jeringado nuestras cábalas e inventos de yo dejo el coche aquí y tu lo recoges allá. Bajaría tela mi ritmo: al dia siguiente iría desde Grañón hasta San Juan de Ortega (unos 40 kilómetros) mientras mi suegro hacía Santo Domingo - Belorado. Al siguiente mi suegro haría Belorado - San Juan de Ortega, donde yo habría dejado el coche mientras hacía la etapa San Juan de Ortega - Burgos (solo 27 kilómetros). Aprovecharía para ver bien Burgos y por la tarde visitar Atapuerca. El último dia mi suegro haría San Juan de Ortega - Burgos y yo Burgos- HastaDondeElDestinoMeLleve.

En conclusión, hoy no he resistido la prueba de fuerza a la que me ha puesto el dia. Pero, muy enfadado conmigo mismo, me prometí que la próxima vez que el Camino se me torciera iba a llegar mucho mas mentalizado y me iba a sobreponer. Seguro que el Camino me daría alguna oportunidad para tomarme la revancha, y vaya si me la dió, en forma de viento de cara y mal tiempo meses despues, cuando volví para hacer la segunda parte y tuve que atravesar el final de la meseta y todo el páramo leonés con un viento helado de cara. Otra lucha. Otra prueba.....Pero eso será otra historia.

Eso sí, una historia que comenzó aquel día en Grañón, La Rioja, a las seis de la tarde.

sábado 24 de enero de 2009

CAMINO DE SANTIAGO. ETAPA 4 (5). Navarrete - Belorado

INFIERNO

Diálogo mental.
¿Que dicen las piernas?
Para. Stop
¿Que dice la cabeza?
Para. Stop
¿Que dice el corazón?
¿Como voy a parar? ¡Adelante!
No están muy convencidas las piernas.
Ni la Cabeza
¡Vaya viento que cara!
¡Va a caer la más grande! Tooodo esta negro...
¿Que dicen las piernas?
Stop
¿Que dice la cabeza?
Stop
¿Que dice el corazón?
¿Que como voy a parar? ¡Adelante!
¿Es aquello ya el siguiente pueblo?
Si. Grañón.
¡Que lejos está!
¡Y en alto!
pffff....¡ahora una cuesta!
Ay, ay....que larga es
¿por que no me divierto hoy?
¿Que dicen las piernas?
Stop
¿Que dice la cabeza?
Stop
¿Que dice el corazón?
Que esto.....mmm ¿Como voy a parar? Solo me quedan....
¡17 kilómetros!
¿y por aquí no estaba la Cruz de los Valientes?
Pues tan chungo voy que si la he visto ni he reparado en ella
¡17 kilómetros!
¡y lo mal que voy!
pffff....¡joder con la p...cuesta!
¡17 kilómetros!
¡Toma rafagón de aire helado en la cara!
¡y va a caer la más grande! Tooodo esta negro...
¡y pasado mañana tengo una etapa de 84!
¡y al dia siguiente de 95!
¿como lo voy a hacer? si estoy KO...
¡17 kilómetros!
¡y pasado 84!
¡y el otro 95!
Anda mira, estoy en Grañón
Venga, dar esa vuelta a la esquina...
¡Toma rafagón de aire helado en la cara!
¡y va a caer la más grande! Tooodo esta negro...
¿Que dicen las piernas?
Stop
¿Que dice la cabeza?
Stop
¿Que dice el corazón?
Stop
Ni una pedalada más.
No puedo dar ni una más.
Voy a llamar para que me recojan.
¡Mierda!
¡He perdido este pulso contra mi mismo!

miércoles 7 de enero de 2009

CAMINO DE SANTIAGO. ETAPA 4 (4). Navarrete - Belorado

ENTRE LA BELLEZA Y LA INCOMPRENSIÓN

No lo entiendo.

Yo, sentado enfrente de la Catedral de Santo Domingo de la Calzada. La bici, apoyada en la pared de al lado. Mi mente, intentando analizar porqué estos últimos tramos se han convertido en un calvario aunque fueran por una perfecta carretera con tendencia a bajar. Mi vista, ante tal obra de arte, solo puede estar de fiesta.

No lo entiendo.

¿será por el frío? ¿será por el viento?

Creo que la causa principal es el viento de cara, al que no estoy pudiendo plantarle idem. El Camino me está poniendo a prueba y, de momento, me está comiendo. Pero por las patas, vaya. Me está ganando de paliza. Me quedan 22 kilómetros para Belorado y esto tiene que cambiar. El coco y las piernas han de ganar esta batalla. ¿22 kilómetros? Pffff, que barbaridad....

En estas llega mi suegro, y nos vamos juntos a pegarnos un gran homenaje a un restaurante de la calle principal. Todo pringue. Perfecto. Mi estómago se va a aliar con las piernas y el coco. Pues que les den a los tres: a las piernas, al coco y al estómago, que va a disfrutar el paladar ¡Otra de potaje, por favor!

Mi suegro me cuenta sus andanzas en su etapa de hoy que le ha llevado desde Nájera hasta Santo Domingo de la Calzada. 21 kilómetros. Va superfino. Y esta tarde se va a coger el coche para ir a San Millán de la Cogolla para ver Suso y Yuso, y de propina, la Abadía de Cañas. De diez.

Entrada, dos platos, postre y repostre. Fin de la comida. Fin de la opulencia. Tengo que rematar el día, o visto lo visto, me temo que mas bien va a ser el día el que me remate a mi. Mientras espero (no con mucha impaciencia) el desenlace, me dispongo a visitar la preciosa localidad de Santo Domingo de la Calzada.

Para empezar, la Catedral está cerrada. Mi peregrinación a Santiago no incluirá una visita a la tumba del Santo en la cripta ni sus tradicionales siete vueltas alrededor de la misma. Tampoco voy a oir el quiquiriquí del gallo y de la gallina que viven dentro de la Catedral. Otro pequeño revés más en este día gris y de perros.

¡Y ya está bien! ¡Que dia más tonto! Santo Domingo de la Calzada es bastante más que su Catedral. Estoy en una de las poblaciones más bonitas del Camino y pienso darle un homenaje a la vista. ¡Nos vamos de visita!

La Catedral ya la hemos visto, aunque sea por fuera (por dentro ya le había visto en anteriores visitas a Santo Domingo, pero no como peregrino), así que vamos a seguir recorriendo el pueblo a través de sus monumentos y sus numerosas historias.

Primera parada: la Casa del Santo. Es el albergue más típico de la localidad y uno de los más famosos del Camino.

¿y quien era Santo Domingo de la Calzada? Pues, durante el siglo XI y principio del XII uno de los mayores protectores e impulsores de la Ruta Jacobea. Realizó puentes, asistió, curó y dio cobijo a peregrinos, acondicionó recorrido...todo por la zona del pueblo que el fundó y nos ocupa ahora, y que con el tiempo se ha convertido en su homónimo. Hay una tradición en la localidad que es dar las "vueltas del santo", que se dan por el pueblo y evocan los paseos que daba a la búsqueda de peregrinos perdidos o heridos. Es que es posible que estemos hablando de una de las más personas más importantes de la historia del Camino. Yace en la Catedral, y es costumbre entre peregrinos y visitantes dar siete vueltas a su mausoleo. Su legado y su labor tuvieron continuidad, entre otros, por parte de San Juan de Ortega, que tendrá todo el protagonismo de mi peregrinación 47 kms más adelante.

Entre tanta historia, resulta que hemos ido a parar a la imponente Plaza Mayor.

Vuelvo a la calle principal, a ver si ya han abierto la Catedral. No. Pero al menos me llevo una preciosa foto de este dia gris (y de perros, recordemos)

Por si esta localidad ya tenía poco, también atesora una de las leyendas más conocidas del camino. La acortaré lo más posible: pareja de peregrinos extranjeros que van a Santiago con su hijo mayor. Paran a pernoctar y la hija del mesonero le tira los tejos a saco al hijo de los peregrinos, que pasa olímpicamente de ella. En represalia por el rechazo, la hija mete una copa en el macuto del chico y cuando se van a ir le delata. El chico es juzgado, condenado y ejecutado en la horca rapidamente. Los padres, desolados, cuando se están yendo oyen la voz de su hijo diciendo que no está muerto, porque el Santo le está sujetando por los pies. Los padres salen corriendo a avisar al corregidor de tal hecho, y lo pillan a punto de zamparse un gallo y una gallina asada. Le cuentan la historia y el corregidor les dice que eso no es posible, y que su hijo está tan muerto como los animales que se dispone a comer. Nada más dicho esto, tanto el gallo como la gallina salen cacareando y corriendo del plato, ante el asombro de los presentes. La historia ha dado nombre al dulce típico local: los ahorcaditos.

Esta historia ha propiciado que haya siempre viviendo en el interior de la Catedral un gallo y una gallina en un gallinero. No dispongo de foto, pero mi suegro, que entró en la Catedral unas cuantas horas antes, sí.

Y llegó la hora del partir. El subidón cultural y culinario ha estado muy bien, pero toca pedalear otra vez. Y la pereza y el cansancio me vuelven a invadir. La comedura de coco también.

No lo entiendo.

Todo es cíclico. De esta forma, mi presencia en el pueblo va a terminar tal y como empezó. Con incomprensión.

No lo entiendo.

Y en estas me monto en la bici, pedaleo a través de la vetusta y preciosa Calle Mayor y poco a poco voy dejando atrás el precioso pueblo de Santo Domingo de la Calzada, aquel en el que cantó la gallina después de asada.

miércoles 17 de diciembre de 2008

CAMINO DE SANTIAGO. ETAPA 4 (3). Navarrete - Belorado

DIA DE PERROS

Nah! Mas de lo mismo. Con el estómago lleno, pero más de lo mismo.

No se que puñetas pasa hoy, pero no disfruto. Sigo pasando frío y el viento continúa de cara, aunque ahora con menos fuerza. Las piernas empiezan a no ir, ¿o es el coco?....¿o son las dos cosas? ¿es el coco el que mueve las piernas, o en cambio son las piernas las que hacen andar al coco? No tengo ni idea, pero los 5 kilómetros que me separan de Azofra se me hacen eternos. Allí paro, compro bebidas y algo de picar mientras tengo la única compañía de "El zapatero de Logroño", un coche que va vendiendo pantalones, pañuelos, etc...

Hasta que punto voy mal, que ni siquiera estoy haciendo fotos. No tengo pruebas fehacientes de mi paso por Azofra. :-(

Precisamente aquí en Azofra se puede optar por un desvío que alarga la etapa unos 15 kms. por el que se puede visitar la Abadía de Cañas y San Millán de la Cogolla, con sus monasterios de Suso y Yuso. Algo muy pero que muy recomendable, pero yo hoy, entre el poco cuerpo que tengo y que ya las había visitado en otro viaje con mis padres, decido seguir por la opción corta. Tras buscar nuevas dosis de ánimo en una chocolatina, reanudo la marcha. A ver si ahora voy mejor.

uf, uf....

Pues no. Y encima arrecia el viento de cara (helado, por supuesto). Al salir de Azofra me encuentro la Fuente de los Romeros (¡no hice foto!?) y poco después me encuentro un rollo el siglo XVI, en el que por fín recordé que llevo la cámara de fotos.

En total he estado 1 hora y 8 minutos sin hacer fotos. Todo un record para mi.

La soledad que invade hoy el Camino permite realizarme un Autoanálisis. Llego a la conclusión de lo que hoy me pasa es que estoy más debil mentalmente (¡Viva Sherlock Holmes!), pero no en el plano físico (bueno, esto es más novedoso). Conclusión: no estoy sacando a relucir mi capacidad de sufrimiento encima de la bicicleta. El Camino me está echando un pulso. Me está poniendo mal tiempo (literalmente) y yo no estoy poniendo buena cara. ¿Se estará aprovechando de que quizás sea éste el tramo que culturalmente me llamaba a priori menos la atención?

Pues no ¡Que demonios! Voy a plantar cara a las circunstancias. Y como muestra, saco de nuevo mi cámara y voy a sacarle una foto a la primera cosa que me llame la atención.

¡¡Comienza el impulso mental!!

A ver, ¿que habrá por aquí?... ¡mira! una acequia de riego.

Y ahora una foto del Camino, que por esta zona discurre entre viñedos primero y trigales después.

Miro al cielo, ¿se está nublando?.... ¿puede llover? Con el frio y el viento de cara...¿viento? ¿frío? y ....¿lluvia? Noooo. Noooo. ¡No quiero!

¡¡El impulso mental se ha resentido!!

Debo estar llegando a la población de Cirueña. El camino se agarra a la bici cada vez más y encima estoy en una cuesta no muy dura pero continua que me va tostando poco a poco. Esa cima no aparece. La cuesta es muy larga. No aparece. ¿es eso? ¿a ver? No. No aparece.

¡¡ El impulso mental decae notablemente !!

Debo estar llegando a la población de Cirueña (¿otra vez?, ¿o serán mis ganas de verla aparecer de una vez?, ... ¿o será que las falta de neuronas activas de este día se están plasmando en el teclado en forma de escasez de recursos lingüísticos?). El viento frontal sopla ahora una auténtica barbaridad, y por consiguiente, el frío implícito aumenta en la misma proporción. El cielo se ha teñido de un negro desgarrador que amenaza con soltar una tromba de agua monumental en cualquier momento.

¡¡ El impulso mental se va definitivamente al carajo !!

Le hago una foto a unas banderolas a modo de intento de fotografiar el viento (oighs, que poético)

En esos momentos, suena el teléfono. Es mi suegro, que me espera cinco kilómetros más adelante para comer, en pleno centro de Santo Domingo de la Calzada.

Cabeza hundida en el manillar, y apretar de dientes...y pedales. Son los cinco kilómetros más rápidos del día. Los cinco kilómetros más rápidos de este dia de perros.

martes 25 de noviembre de 2008

CAMINO DE SANTIAGO. ETAPA 4 (2). Navarrete - Belorado

HOY TODO ME VIENE MAL

Por fín corono San Antón y bajo pitando hacia Nájera. El frío y el hambre me han dejado ya el cuerpo cortado. Me meto en un bar. Para rematar mi buen despertar, no me atienden nada nada bien. Me tomo un café y un bocata XXL que compensa la desatención. Miro por el ventanal mientras engullo y pienso con las pocas neuronas no congeladas que me quedan...."Que poquitas ganas tengo de salir ahí afuera a seguir sufriendo y pasar frio...". En ese mismo momento me doy cuenta del asunto.. ¡Eso es! ¡Esa es la diferencia entre hoy y los demás días! Los otros he estado disfrutando como un enano y hoy de momento no. Todo me viene mal.

Pues no. Voy a seguir disfrutando. Y voy a empezar por visitar Santa María la Mayor.

Me levanto, cojo la bici. Y en el cortísimo trayecto por la acera para incorporarme al Camino me llaman la atención. ¡Joder!. Me incorporo a la calle, cruzo el puente de San Juan de Ortega y resulta que aquí a los bicigrinos nos desvían un poco evitando la calle comercial. La verdad es que podía haber echado pie a tierra y haberla atravesado andando, que era lo lógico, pero no tengo yo hoy la mente muy lúcida. Así que la rodeé por un itinerario señalizado a tal efecto. ¡Si, Cojones! ¡Hoy todo me viene mal! ¿Que pasa? ¿No puedo tener "uno de esos días"?

Estoy de mal humor. Por un momento tengo el impulso de trincar la bici y tirar millas. Pero no. Recapacito. No puedo dejar de ver Santa María la Real. Salgo perdiendo yo.


Dentro del conjunto se puede visitar el Claustro de los Caballeros, que es una joya gótica.




La visita sigue por la Iglesia, en la que se encuentra el Panteón Real de la dinastía Najeriense...


...que guarda la entrada a la gruta, donde según cuenta la leyenda, un día de caza el Rey Don García acabó por casualidad dentro de ella, descubriendo así la imagen de la Virgen.


Una vez concluida la agradable visita, Nájera ya me ha dejado mejor sabor de boca, que era lo lógico. Con la moral ligeramente renovada ya puedo seguir.

lunes 17 de noviembre de 2008

CAMINO DE SANTIAGO. ETAPA 4 (1). Navarrete - Belorado

LOS HITOS DEL CAMINO

En la puerta del hotel, meditabundo me hallo. Miro de reojo la bici mientras decido, ¿me monto ya o desayuno en el hotel?... "bueno, seguro que me encuentro algún bar en el cacho de pueblo que me queda por atravesar" Así que tiro p'alante y a tirar millas. ¡MEEEEC! Error.

Primeras pedaladas. Ante mí, la cuarta etapa de la aventura. ¿La distancia? 56 kilómetros. Lo que hay desde Navarrete hasta Belorado. Por enmedio, puntos culturalmente importantísimos en el Camino: Nájera y su Monasterio de Santa María la Real, Santo Domingo de la Calzada y Redecilla del Camino con su pila bautismal, entre otros. Bonito guión. Bonita película. A ella se añadieron dos nuevos actores a los que nadie había invitado, aunque su presencia no era del todo inesperada: la lluvia y el frío.

Ninguna de las cuatro casas que me quedan por pasar en el pueblo es un bar abierto. Mal Rollo. En ayunas dejo Navarrete atrás y el próximo pueblo es Nájera y está a 17 kms. Mal Rollo x 2.

Al poco de salir Navarrete el camino es desviado por unas obras y me encuentro de pronto en un camino de tierra blanda muy irregular y pegado a la autovía. Anda que lo vamos arreglando. Y en estas empieza a entrar un viento fuerte y gélido de cara que me hace sentir que cada pedalada fuera para subir el Tourmalet, a pesar de la llanura total. Viento frío y botes. Y el estómago presa de una vacuidad total y absoluta.

No se si es el cúmulo de circunstancias adversas que tan temprano me estoy encontrando pero el caso es que me siento ya muy cansado. Nada más salir. No cabe duda, el Camino me va a endurecer las pruebas. Tengo que plantarle cara.

Y ahí voy yo. Ensordecido por el viento y los coches que pasan a toda pastilla a escasos metros de mí, un poco más allá de la valla. ¿Sitios para desayunar? Ni uno. Llego a la altura de una pareja de extranjeros en bici cuyo avance es tan penoso como el mío. "Día duro, ¿eh?" - les digo, en inglés ortopédico. "Duro, frío, ..." y una retaila de indescifrables improperios climáticos (supongo) fueron su respuesta. Andaba de mala uva el hombre. Día duro para mi. Día duro para él. Día duro para todos.

La autovía y el infernal camino paralelo machacado por la maquinaria se quedan por fin atrás. Cambio el camino de cabras por una dura cuesta: la subida al Alto de San Antón. Esta subida es una curiosa combinación de calvario en forma de dura pendiente con el primer punto agradable del día: un mar de hitos realizado por los peregrinos que por aquí pasan.

¿Que que son los hitos? Son piedras dispuestas en montoncitos y.... bueno, os lo explicaría yo pero mejor que lo hagan D. Jose María Maldonado y Dª. Elena Gámiz a través de esta preciosa canción y vídeo, realizado por el mismo autor:



Bonita, ¿eh?. Algunas fotos del video son de este paraje, empezando por las primeras.



Así da gusto afrontar estas pendientes. El alto es corto pero durillo y el firme incómodo. Pero claro, ya veis que tampoco es que yo fuera super este dia...



Tenía que dejar mi pequeña (minúscula) aportación.



También mi suegro lo había hecho el dia anterior. Entre otras cosas, dejó este mensaje de ánimo para las Hadas que conocimos en Navarra.



Esperemos que el mensaje aguante bastante...caímos un par de días más tarde que las Hadas dejarían el camino en Logroño este año y por tanto no sería hasta el año siguiente cuando pasen por aquí...

Y entre hitos, mensajes de ánimo y metros ascendentes el Camino sigue hacia adelante por una estrecha, difícil y encantadora senda. Y ahí va este peregrino, hoy no tan disfrutón como otrora en este frio y ventoso día.

Buscando la cima.




PD: No puedo dejar de agradecer a D. José María Maldonado que no solo cuelgue esas preciosas canciones y vídeos en Youtube, sino que además conteste de forma tan afable y rápida al correo que le puse preguntándole si le importaba que le enlazara. ¡Muchísimas Gracias, Don José María!

--> Enlace a la página de D. Jose María Maldonado <--

martes 4 de noviembre de 2008

NO VISTO....Y VISTO

¡¡Hey!!

Estos ojos ya pueden volver a ver con definición por su cuenta. Se acabó la miopía. Pos sí... me he operado de la vista. Tras N años teniéndolo en mente, por fin me envalentoné.

¡¡Biennnnn!!